CENIZAS




En las décadas de los 80 y 90, el grupo terrorista peruano Sendero Luminoso indujo al país en un estado de miedo permanente. Después de cientos de ataques y más de setenta mil muertes, este periodo terminó con la captura de su líder, Abimael Guzmán, junto a sus colaboradores más cercanos, incluyendo a su pareja Elena Iparraguirre.

En el país existe prácticamente unanimidad, no sin razón, a la hora de juzgar y castigar a estos individuos. Desde mi perspectiva, su humanidad ha quedado reducida a cenizas. Ninguna atrocidad merece ser olvidada, sin embargo, me pregunto si en realidad hay, o hubo, algo humano en estas personas. Usando un vídeo que la policía encontró de Guzmán y sus seguidores bailando en un apartamento donde se escondían, y una canción de la mítica cantante peruana Chabuca Granda, cuestiono si quizá hay algo que pueda acercarnos a gente tan irremediablemente distante a nosotros. La siempre presente figura de Iparraguirre otorga atención a su relación amorosa con Guzmán.